A tu piel también le afecta el cáncer

Mañana 4 de febrero, es el Día Mundial del Cáncer. Este año el lema es “Nosotros podemos. Yo puedo”, para fomentar que entre todos podemos prevenir, detectar oportunamente y tratar con éxito esta enfermedad.

Mi objetivo de hoy con este post es dar a conocer los efectos adversos que las terapias oncológicas (quimioterapia, radioterapia, terapias dirigidas…) pueden provocar en la piel

Porque… ¿sabías que a tu piel también le afecta el cáncer?

Las manifestaciones dermatológicas de los tratamientos contra el cáncer son muy frecuentes, representan una verdadera carga para los pacientes y afectan de forma muy notable a su calidad de vida.

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Los tratamientos oncológicos tienen como función atacar a las células o tejidos de renovación celular rápida. En este grupo se encuentran las células malignas causantes del tumor, pero además, también las que se encuentran en el cuero cabelludo, las uñas y la piel. Es por eso que los efectos adversos más frecuentes se encuentran en estas tres zonas del cuerpo.

REACCIONES CUTÁNEAS MÁS FRECUENTES

1. XEROSIS

La xerosis se trata de una simple sequedad de la piel, acompañada de finas escamas, que puede llegar a provocar dolor o tirantez. También puede manifestarse con inflamación y prurito más o menos intenso. El problema es que estas fisuras o escamas pueden favorecer una sobreinfección secundaria.

El objetivo del tratamiento será restablecer la función barrera epidérmica con emolientes, para mantener el contenido de agua en la piel.

  • Elegir productos de higiene con un pH de 5,5 (¡¡IMPORTANTE!! el pH de la piel es ligeramente ácido, no buscar productos con pH neutro).
  • Productos sin jabón, perfume ni alcohol, de tipo syndet.

2. SÍNDROME MANO-PIE

Inicialmente se observó en pacientes bajo tratamiento con quimioterapia (síndrome mano-pie), pero también se observa con las nuevas terapias dirigidas (más conocida como reacción cutánea mano-pie).

Se localiza en las palmas de las manos y las plantas de los pies, siempre de forma bilateral. Se caracteriza por una alteración sensitiva, con hinchazón y enrojecimiento que puede derivar a descamación e infección.

En este caso, se requiere como mínimo un tratamiento emoliente de fondo. Es dosis-dependiente, por lo que si la afección es muy grave el oncólogo podrá considerar un ajuste de dosis.

3. FOTOSENSIBILIDAD

Se trata de una mayor sensibilidad de la piel por la exposición a los rayos UVA, más frecuente en zonas expuestas a la luz como la cara, escote o dorso de las manos.

Los síntomas comprenden eritema, inflamación, prurito, quemaduras e incluso ampollas o desprendimiento cutáneo. Además, estos pacientes tienen mayor riesgo de desarrollar pigmentaciones cutáneas o manchas.

Por ello, se aconseja el uso de protectores solares (UVA/UVB) de protección muy alta durante todo el año (recordad que los UVA también pasan cuando el cielo está cubierto o a través de los cristales).

4. RADIODERMITIS

Es el daño de las células superficiales y los vasos sanguíneos de la piel por la acción directa de la radioterapia. Los síntomas empiezan alrededor de la tercera semana de tratamiento, mediante un eritema leve y descamación (radiodermitis aguda). Puede llegar a producir cambios en la pigmentación y textura de la piel, aparición de piel de naranja y pérdida de vello y cabello (radiodermitis crónica).

  • Se recomienda al paciente vestir con ropa cómoda y holgada, preferiblemente de algodón.
  • Cuidados de higiene con limpiador suave sin jabón (syndet) y agua tibia.
  • Usar un emoliente bien tolerado y fotoprotección adecuada.

Se puede usar el agua termal justo después de terminar la sesión ya que proporcionará un efecto calmante y suavizante inmediato. Se debe pulverizar a una distancia de unos 20 cm, dejar actuar 2-3 minutos y retirar el exceso suavemente con un pañuelo de papel.

5. TOXICIDAD DE LA UÑAS

La matriz de la uña es especialmente sensible a la quimioterapia. Tradicionalmente se observa:

  • Un crecimiento muy lento de la lámina ungueal.
  • Las uñas se vuelven más finas, frágiles y con una lámina distrófica.
  • Discromías o cambios en la pigmentación de la uña.

Es muy importante cortarte las uñas periódicamente (no demasiado cortas y siempre rectas), disminuir en lo posible los traumatismos ungueales, no tener las manos en remojo durante mucho tiempo.

  • Hidratar periódicamente la lámina, cutícula y bordes laterales con un emoliente.
  • Evitar los endurecedores, disolventes, manicuras, uñas postizas y productos irritantes.
  • Utilizar guantes de algodón para realizar trabajos en el hogar.

La línea de esmaltes SILICIUM de La Roche-Posay está especialmente indicada para fortificar, proteger y reparar las uñas. Están enriquecidos con silicio, con filtro Mexoryl XL que protege las uñas de los rayos UV y del amarillamiento.

 

He intentado hacer un resumen de los 5 efectos adversos dermatológicos más comunes de los tratamientos oncológicos, pero hay muchos más.

Recordar que en la farmacia estamos para atender a todos aquellos pacientes que de verdad lo necesiten y poder hacer que su calidad de vida sea la mejor posible. Y agradecer a laboratorios como La Roche-Posay, que están en constante investigación para identificar las necesidades de los pacientes oncológicos y proponer recomendaciones y cuidados adaptados a su piel.

“Nosotros podemos. Yo puedo”

¡Feliz domingo!

 

 

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